Un camino escarpado y emocionante

Ricardo, en primer lugar te agradezco sinceramente que hayas accedido a esta charla en la que desearía compartir y destacar mi admiración hacia ti y lo orgullosa que me siento, personal y profesionalmente, por haber podido acompañarte en tu admirable progreso académico y profesional que reiniciaste en el CRMF-SF y has ido completando posteriormente por tu cuenta, siempre sin rendirte y dando lo mejor de ti, aún en los momentos difíciles.

Si yo tuviese que resumir en pocas palabras tu trayectoria de aprendizaje en el SOCP del CRMF-SF, diría que fuiste un alumno admirable, siempre avanzando con gratitud y desplegando con humildad tus admirables fortalezas, tales como, tu capacidad de trabajo, tu voluntad, perseverancia, tenacidad y tu confianza rigurosa en la consecución de tus objetivos a corto y largo plazo.

Ricardo y Manuela
Ricardo y Manuela en el III Encuentro del CRMF-SF –  2017

Si te parece, vamos a empezar por el admirable y merecido final feliz

Actualmente eres funcionario de carrera del Cuerpo de Gestión Procesal y Administrativa de la Administración de Justicia, has obtenido tu plaza en el difícil concurso oposición convocado por el Ministerio de Justicia, y acabas de formalizar tu toma de posesión del puesto adjudicado. ¿Qué se siente cuando tus deseos se han hecho realidad?  Recordemos una de tus reflexiones registrada allá por el año 2014: «Ojalá dentro de unos años, una vez termine mi etapa en el Centro, pueda volver y comunicar a todas las personas que fueron partícipes de mi  progreso y por ello de mi logro también, que ya estoy en el lugar que quería: trabajando».

Lo primero, tal y como indicas, me gustaría dar las gracias y manifestar que es un placer charlar de nuevo contigo, Manuela, estoy muy contento de poder comunicar mi actual situación y en especial a todos los que formamos parte en algún momento del CRMF de San Fernando. Es un modo de compartir este logro con todos los que han formado parte de él, pues me considero y me consideraré siempre en deuda con todas las personas con las que me crucé en el CRMF y que de alguna manera me aportaron algo.
Es cierto que mi deseo se ha hecho realidad pues no era otro que poder trabajar y de algún modo, agradecer a la sociedad todo lo que ha dado por mi mientras he estado preparándome para conseguirlo. Siento realmente una gran satisfacción pues ahora me considero más autónomo, más independiente, que es a lo que más se aspira cuando una persona tiene una discapacidad. De hecho, es más que eso, porque lo que hago en el trabajo me gusta y es un motivo por el cual levantarse todas las mañanas y sentirse parte de algo.
Ricardo trabajando en el Juzgado de Punta Umbría

Toda meta puede alcanzarse, aunque exija esfuerzo, voluntad y afrontar dificultades

Ricardo, quisiera que nos hablases del camino escarpado y emocionante que has seguido hasta alcanzar la meta de tu gran proyecto profesional ¿Qué destacarías de este largo proceso? ¿Cómo has ido escalando etapas? ¿Qué papel han jugado los demás en la construcción y logro de tu proyecto profesional?

Ciertamente ha sido un camino muy duro desde que comencé en 2010 justo al entrar en el CRMF. Recuerdo vívidamente todas las clases de refuerzo que me aportaron en el CRMF para poder, al año siguiente, entrar con cierto nivel de conocimientos en bachillerato pues llevaba años sin estudiar absolutamente nada.
Eso para mí fue una gran ayuda puesto que posteriormente, en bachiller, me pude desenvolver con soltura y sacar todas las asignaturas. Tal fue mi agrado de retomar de nuevo los estudios que decidí hacer algo más, una carrera. Obviamente, con una discapacidad, cuanto más preparado estés en cursos y estudios, más probabilidad de conseguir un puesto de trabajo tendrás debido a las reducidas posibilidades que hay en tema laboral para nosotros. Es por ello que decidí, con vuestro consejo, iniciar Derecho. Cuando lo terminé, quise ejercer como abogado para lo que tuve que realizar el Master de acceso a la Abogacía, así como el examen de acceso correspondiente. Ya podía colegiarme y ejercer, pero cuando lo hice y, más adelante, trabajando como pasante junto con un abogado, conocí a muchos funcionarios que trabajaban en la Administración de Justicia y decidí que eso era lo mío, por lo que inicié el estudio de oposiciones para poder superar las pruebas estatales que se convocan cada ciertos años.
Fue la etapa más dura pues estuve muy concentrado para poder conseguirlas y eso me restó tiempo libre y otras cosas.., no obstante, ha valido la pena pues aquí estamos en una buena situación, de hecho, jamás hubiese imaginado lograr todo esto cuando entré en el CRMF. Por tanto, el sacrificio ha sido algo bueno.

Como sabemos que te encanta la historia, vamos a mirar hacia atrás para conocer algunos detalles más de tu biografía, y así poder apreciar el admirable logro que has conseguido

Es verdad que algunas de tus reflexiones ya las expresaste en el Boletín del CRMF-SF, número 20 del 2014, en la sección «Mi paso por el SOCP», aun así, resulta interesante volver a rememorar algunas de tus reflexiones como ésta: «No puedo olvidar ni olvidaré que si algún día consigo mis proyectos, el Centro ha sido mi trampolín para lograr esa meta». Ricardo, ¿Qué hitos clave te ayudaron al principio y durante el desarrollo de tu proyecto formativo y profesional? ¿Qué elementos de tu proceso podrían inspirar y motivar a otras personas que también luchan por alcanzar sus objetivos?

Justo ese era y sigue siendo mi pensamiento. Llegué al Centro en una situación precaria tanto personal como profesionalmente, en la que lo veía todo negro, pensaba realmente que no podría conseguir aquello que deseaba, sin embargo, tan pronto fui conociendo otras personas en mi misma situación o parecida y que estaban consiguiendo grandes cosas, fue el momento decisivo para mí ya que me motivó a comenzar a progresar con mi discapacidad. El compañerismo y la motivación de las personas que fui conociendo fue un elemento clave sin duda alguna.
Los profesores del Centro, así como los trabajadores que se encargan de la educación, apoyo y enseñanza, centran su atención de manera muy personal en ayudar a la persona con discapacidad para que pueda crecer personal y profesionalmente. Al menos eso ocurrió en mi caso. Jamás podré olvidar las conversaciones con los profesionales del Centro cuando estaban enseñándome las diferentes materias, pues esos ratos, me daban una aportación psicológica positiva para seguir creciendo. Me animaban a luchar por aquello que veía muy difícil.
Mi proceso ha sido una buena combinación de voluntad y sacrificio, dejando de lado muchas cosas que quería, sin embargo, jamás lo hubiese podido conseguir sin apoyo de familia, amigos, y los grandes profesionales que he ido conociendo desde que retomé los estudios hasta el día de hoy pues siempre me han tratado bien y han intentado enseñarme todo lo que ahora soy. No ha sido fácil, de eso no hay duda, pero nadie dijo que la vida fuese fácil, hay que luchar por los deseos pese a los inconvenientes, pues con ayuda se pueden superar y lograr esos sueños.
Echando la vista atrás ahora que recuerdo todos los momentos pasados, puedo decir que jamás estaría donde estoy si no hubiese pasado por el Centro de San Fernando, es simplemente así pues no veo otro modo de haberlo conseguido.

Estamos muy orgullosos, agradecidos y felices por vuestros éxitos ¡Enhorabuena!

Ricardo, a nivel personal, sirva esta pequeña entrevista para mostrarte mi cariño sincero y agradecer tantas satisfacciones profesionales vividas durante el acompañamiento de tu proceso formativo. Igualmente, quiero dar las gracias a todo el alumnado que ha pasado por mi despacho del SOCP en el CRMF-San Fernando  durante los últimos 26 años. Si echo la vista atrás reconozco sin duda alguna, que, me siento muy afortunada de haber podido apoyar y estimular tantísimos proyectos académicos, personales y/o profesionales emprendidos por nuestro alumnado, por lo que deseo mostraros mi gratitud, admiración y deseos de éxitos en todas las facetas de vuestras vidas.

Y para terminar, os animo a seguir practicando en positivo, como tan concienzudamente lo ha hecho Ricardo, el “principio 10/90” ¿Verdad que existe mucho margen de superación en ese 90% de nuestro día a día que nos pertenece y donde nuestra actitud puede marcar la diferencia? Un abrazo inmenso y hasta siempre, queridos todos.

 
La vida es un 10% lo que nos ocurre, y un 90% cómo reaccionamos ante ello. [Charles Swindoll]

Entrevista realizada por Manuela Ruiz, ex-pedagoga del SOCP (Sº de Orientación y Capacitación Profesional) del CRMF-Imserso de San Fernando

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